lunes, 2 de junio de 2014

Leonardo Sbaraglia - En la Argentina les soy ajeno - Revista Nueva


Vos tenés una sola hija, ¿no?
–Sí, Julia. Ella es mi gran felicidad…

–Se dice que los padres buscamos a los hijos toda la vida…
–Muchas veces, uno no sabe dónde está parado y salir a pasear de la mano de tu hijo, andar en bicicleta o ir al cine te calma. A mí me hace muy bien salir con Julia y mirar el cielo, enseñarle los nombres de los árboles. Tener un hijo es como volver a contar el mundo. Uno lo redescubre como padre, de la mano del hijo.

–Y vos como hijo, ¿qué recuerdos tenés de tus padres? 
–Mantengo una relación en etapas. Tengo dos hermanos. Después, mi papá tuvo dos hijos más.


–Leí que tu papá es psicoanalista…
–Sí, y fotógrafo. Ahora tengo un muy buen vínculo con él. Mi mamá me acompañó mucho en los primeros años de mi profesión: ella es actriz, formadora de actores…

–¿Y vos por qué decidiste actuar?
–Recuerdo bien dos cosas. Tendría 8 años y estaba sentado en la cocina con mis padres. En ese momento, papá usaba unos bigotes grandes, que solía acomodarse. Esa mañana, se me dio por imitarlo haciendo como que yo también tenía bigotes. Él se rió y le dijo a mamá: “Hay que mandarlo a algún taller de teatro”. Al tiempo, ellos se separaron y mamá  se empezó a meter con la actuación. Ella era maestra de quinto grado…Y bueno, me dieron ganas de ir a sus clases, a ver cómo era.