lunes, 8 de agosto de 2016

Leonardo Sbaraglia - Un Sbaraglia en silla de ruedas descubre un túnel para robar un banco bajo su casa. "Al final del túnel"


Fuente instagram 

Se estrena en Espana la película de Rodrigo Grande tras su éxito en Argentina.


Los retos de Sbaraglia y Lago

Aparte de los giros que descubren nuevas aristas de sus personajes, los dos intérpretes se enfrentaron a dos retos muy obvios en su interpretación: Sbaraglia, al desafío físico de no moverse de cintura para abajo; Lago, a hablar con acento argentino.
“Tuve la posibilidad de verme con gente con esa discapacidad y me dieron clases para montar en silla de ruedas y para sentirme seguro, porque la idea era que, como un centauro, la silla formará parte de mi cuerpo”, explica el argentino.
Por su parte, la protagonista de la saga Ocho apellidos…, se dejó llevar por su intuición y, tras recibir alguna clase, optó por hablar con acento también fuera de la cámara durante las semanas de rodaje. “Primero porque soy muy lorito imitando y tenía miedo de decir la frase tal y cómo me indicaban, y, segundo, porque me daba pudor hablar solo en argentino entre el acción y el corten”.
El éxito de su estrategia lo certifica una anécdota: la propia madre de Leonardo Sbaraglia se enteró que Lago no era argentina cuando el rodaje terminó y la actriz regreso a su acento natural.
Con mimbres de cine negro clásico, Al final del túnel es un mecanismo de relojería de gran suspense. De hecho, Rodrigo Grande, que incorpora a actores fetiche de sus otras dos películas como Federico Luppi y Pablo Echarri (que también produce la película), cita a clásicos como Hitchcock, Polanski o Spielberg como referencias de su obra.
Obligado a callar por los giros de la trama, Grande resume su trama de manera contundente: “La historia de un tipo que atraviesa un túnel de muerte para llegar a la vida”. (rtve)