martes, 1 de septiembre de 2015

Leonardo Sbaraglia - Con unas 50 películas hechas y poco tiempo para la TV, protagoniza “El hipnotizador”, por HBO. Clarin entrevista a Leo Sbaraglia


Si usted ve por Buenos Aires un Twingo amarillo verdoso de la antigüedad de Caballos salvajes (1995), detenga su vista en el conductor. Puede que no sea el automóvil típico de un señor de un metro ochenta -y menos de quien conquistó la industria cinematográfica argentina y española-, pero a bordo lo encontrará a Leonardo Sbaraglia. La excepción explica la regla: fuera del terreno de la actuación, Sbaraglia no tiene una postura snob. No da entrevistas a revistas que lo invitan a mostrar casa y familia. Ni usa Twitter. “Ya de por sí es un trabajo entrar en una intimidad en un rodaje”, deduce. “Sentís como si 50 personas entraran en tu baño”.
Hubiéramos podido verlo estos días en Entre caníbales (Telefe), pero el cine siempre se encarga de abducirlo. Casi 50 películas, desde su debut en La noche de los lápices (1986). Algo así como 300 semanas de rodaje. Unos 2.100 días de su vida encerrado en un set. O 50.000 horas. Fuera de eso, ningún misterio. Cumplió 45 años. Tiene un pie en el avión, rumbo a España, cada cuatrimestre. Una hija de 9 años. Una esposa artista plástica. Un estreno televisivo (El hipnotizador, domingos a las 21 por HBO). Y una idea parecida a la de Ricardo Darín, que se viralizó en redes sociales, cuando lo entrevistó Fantino: “¿Ser millonario? ¿Para qué? Desayuno, ceno y almuerzo lo que quiero. Y puedo darme dos duchas calientes al día”. Leer nota cliquear