martes, 13 de agosto de 2013

Leonardo Sbaraglia vive en los sets, tiene en su haber más de 50 películas


El año próximo será Gardel. Tiene más películas que años. Más premios que estantes. De chico veía a Robert De Niro en el cine. De grande filmó con él. Era el apellido juvenil más nombrado en los ’80. Decidió hacer a un lado la fama y rumbear hacia el prestigio. Tiene a España rendida a sus pies. Decidió clavar los pies otra vez en la Argentina. Antes de viajar al verano mexicano para grabar en la televisión azteca, Leonardo Sbaraglia sabe ponerle calidez al invierno porteño. Olvida los 50 filmes que cuerpeó. Sus distinciones en Francia y los Estados Unidos. Su nominación al próximo Martín Fierro.Prefiere hablar con Maleva de la vida de afuera de la pantalla que dejó desde que dejó el barrio de Sáenz Peña.

“Nunca hubiera podido ser un oficinista feliz”: Leonardo Sbaraglia. Por Mar Zuchhi.
Fue Borges. El año próximo será Gardel. Tiene más películas que años. Más premios que estantes. De chico veía a Robert De Niro en el cine. De grande filmó con él. Era el apellido juvenil más nombrado en los ’80. Decidió hacer a un lado la fama y rumbear hacia el prestigio. Tiene a España rendida a sus pies. Decidió clavar los pies otra vez en la Argentina. Antes de viajar al verano mexicano para grabar en la televisión azteca, Leonardo Sbaraglia sabe ponerle calidez al invierno porteño. Olvida los 50 filmes que cuerpeó. Sus distinciones en Francia y los Estados Unidos. Su nominación al próximo Martín Fierro.Prefiere hablar con Maleva de la vida de afuera de la pantalla que dejó desde que dejó el barrio de Sáenz Peña.
¿Se volvió una necesidad de vida no cerrarse a vivir sólo en un país?
Es algo que ocurre naturalmente sin que me lo proponga. Me fui a España en el 2000, volví en el 2007. Allá empecé de cero y se me abrió un campo laboral increíble. Cuando vivís un tiempo en un país que no es el tuyo, la gente alrededor te aporta una mirada nueva de las cosas. Te ayuda a desarrollar lugares diferentes de tu ser. De todos modos hoy estoy más asentado, ya eligiendo la Argentina para vivir. La situación de España desafortunadamente se complicó. No extraño porque dos veces al año viajo para hacer algo actoral allá. De hecho mi representante es español. Aquí en la Argentina no tengo representante.
¿Qué cuestiones de la idiosincrasia argentina fueron determinantes a la hora armar las valijas para venir a criar a tu hija en la Argentina?
En el sentir que en definitiva uno entiende mejor la cultura de acá. En la cultura propia uno puede expresarse mejor. Muchas veces estuve a punto de trabajar en Italia y Francia y finalmente no se dio. No me vuelve loco esa cuestión del prestigio internacional. Cuando aparecen las oportunidades me rompo el alma. Después, cuando no aparecen no me desvelo. Siento que el azar siempre está jugándome a favor. Que me va acercando los riesgos que voy necesitando.